Con los deepfakes, ya vivimos con gemelos digitales que nunca pedimos.
Rostros generados por IA. Voces robadas. Historias crediticias sintéticas. Los estafadores crean réplicas nuestras y las utilizan para pasar controles de identidad básicos, solicitar préstamos y desaparecer con el efectivo. Este no es un riesgo futuro. Está ocurriendo *ahora mismo*.
Para las empresas, el daño se acumula rápidamente: la interrupción de los flujos de #kyc, el aumento de las pérdidas de #fraud, la exposición regulatoria y un golpe a la confianza de los usuarios del que es difícil recuperarse.
En este vídeo, explicamos cómo se utilizan los deepfakes para secuestrar cuentas personales o crear identidades totalmente nuevas, y nuestras soluciones para ayudar a las plataformas a detectar las falsificaciones antes de que causen daño.




